Cuando nos presentan a alguien, la persona que nos introduce dice nuestro nombre y la relación que mantenemos con ella: amigo, compañero de trabajo, marido, mujer, novio, novia,… Si nos presentamos a nosotros mismos, sobre todo en un networking, nos olvidamos de la parte personal y, a nuestro nombre, añadimos una breve explicación de a qué nos dedicamos. Es una excelente forma de que quien tenemos delante se haga una composición de lugar y se cree una primera impresión que va unida a la comunicación no verbal que emitimos sin percatarnos de ello. Algo similar es lo que ocurre cuando escribimos nuestro primer post: explicamos qué vamos a hacer y, con nuestro lenguaje, evidenciamos otros muchos detalles. Empecemos pues con la presentación.

El tema estrella de este blog va a ser el protocolo y su relación con las redes sociales. No se trata de constreñir dentro de un corsé algo tan libre como lo que ocurre en Facebook, Twitter, Tuenti, YouTube, etcétera. Sería como poner vallas en el mar. Por el contrario, mi intención es ayudar a que las relaciones sean más fluidas porque, recordemos, detrás de los nicks, de los avatares, de los logos y de los perfiles, estamos las personas, incluso si quien aparece en ellos es una marca. Es importante que no lo olvidemos porque en esto consiste, al fin y al cabo, el protocolo y también las redes sociales: personas que se relacionan entre sí. Pero, además, pienso que aquel puede servirse de estas para desarrollar su labor. El cómo conseguirlo es algo que intentaré plasmar en algunos de mis post.

La comunicación, entendida en su más amplio sentido, será otro de los temas más importantes sobre los que trataré. No habrá distinciones off y online porque, en mi modesta opinión, son artificiales, al igual que lo era la división marketiniana de bellow the line, above the line o through the line. En definitiva, se trata de llegar a quien es tu objetivo de la mejor manera posible y con todas las herramientas a tu alcance.

Escribiré también sobre periodismo porque soy periodista y me preocupa cómo se está desarrollando esta profesión tan hermosa y últimamente tan denostada. Será, por lo tanto, imposible obviarlo como tema, al igual que tampoco soslayaré el, a mi entender, inútil conflicto entre el llamado periodismo ciudadano y el, permítaseme la expresión, profesional.

Algún otro asunto, extraño a los ya comentados, se colará en mis post, aunque no será lo más habitual. Ellos encontrarán hueco en otros lugares más apropiados, aún por implementar.

Así pues, con Bloggy Mary no voy a hacer «sangre»  -no soy nada violenta-, sino que el nombre viene más bien porque los post serán un cóctel de todo lo que me interesa en el ámbito profesional. Este espacio nace con la vocación de mostrar las múltiples facetas que ofrece la comunicación pues, como decía Aristóteles, «el hombre es un animal social» y para vivir en sociedad, es necesario comunicarnos con los demás. Algo tan importante de lo que apenas nos damos cuenta.

¡Bienvenidos a vuestra casa!